enero 15, 2010

TUS OJOS

Isabel Ramírez Carreón
en bulevar García de León 
Morelia, Michoacán, México
Tus ojos me maravillan
como los amaneceres.
Son dos luceros que brillan
y despiertan mis quereres.

Mis quereres, se delatan.
A miradas me embelesas
y mis ansias se arrebatan
al suponer que me besas.

Que me besas… ¡Ay, cariño!,
eso es lo que mi alma ansía.
Y te juro que ni un niño
supera mi fantasía.

Mi fantasía es amarnos…
Descubrir juntos la gloria
y en la pasión abrasarnos
arrullados por la euforia.

La euforia que entre suspiros,
imagino al ver tus ojos.

12/01/2010


COMENTARIO:
Las poesías de Isabel Ramírez Carreón, fluyen suave y musicalmente como en esta poesía de tan hermosas cuartetas concatenadas de bello sentimiento.

diciembre 23, 2009

¿Cuánto hace que no escribes una carta...?

. 22/12/09


AMOR:

Ya emigraron todas las golondrinas. Los días tienen menos luz y las hojas de los árboles que se iban a caer, se desprendieron. De puntitas se fue el otoño y el desnudo paisaje que dejó, el invierno lo ha cubierto con níveo manto.

Tus cartas cada vez son más espaciadas. Ya no me preguntas qué sucede en nuestra ciudad. ¿Qué te ocurre? ¿La distancia enfrió tu corazón? De cualquier modo quiero que sepas, que ahora aquí reina la inercia. Nos hemos acostumbrado a la rutina y somos tantos que ni nos conocemos.

¿Recuerdas? Antes caminábamos por la Calle Real y no nos faltaba con quien intercambiar saludos. Pero hoy día, casi todos caminamos de prisa, como autómatas. Cada quien rumia sus problemas, cada quien va sumido en sus pensamientos.

No sé por qué entristezco cuando se acerca la Navidad… no me hagas caso. Mis rosales están llenos de botones, un colibrí me visita diariamente, y un par de tortolitas se arrullan en el techado de mi habitación. Ayer vino a casa un gatito únicamente a beber agua. Se dejó que lo abrazara y lo acaricié unos momentos, después, se fue por donde llegó. Te cuento todo esto porque te extraño. Quisiera tener alas y volar hacia ti.

La gente con recursos está adquiriendo como loca, cosas y regalos navideños. En cambio, hay quienes no tienen ni un centavo para pasar el día. Así es la vida de injusta. Igual ocurre con asuntos del corazón. Hay quienes tienen el amor cerca y no lo aprecian, y otros que se pasan la vida deseando hallarlo. Yo debería ser feliz, ya que te llevo en mi alma, pero me inquieta el sufrimiento ajeno… no lo puedo remediar. Me resulta doloroso saber que en esta temporada de amar y regalar, haya quienes carecen hasta de afectos. Si todos pudiésemos -al menos en estas fechas- obsequiarles cariño en memoria del Niñito Jesús, la celebración anual de su Navidad sería sumamente extraordinaria.

Por favor, escríbeme. No seas avaro. Leer tus letras es mi alegría. Saber que aún me amas, mi gran ilusión.

¡Feliz Navidad, vida mía!
Isabel




Comentario:

Como siempre, lo que escribes es muy bello. Pero no es posible que me acostumbre hasta darlo por sabido, porque en cada escrito nuevo me sorprendes más.

Esta narrativa, una preciosa reflexión en forma de carta, también tiene una impecable descripción de los aspectos nostálgicos de las fiestas y por sobre todo, estás logrando transmitir un gran pedazo de tu vivencia personal que permite conocerte aún más.

Nos hablas de ti y de tu entorno, con imágenes visuales como medios para expresar tus sentimientos más profundos, de tu amor por "él" que constantemente está presente y por lo tanto de la forma en que sigues subsistiendo a pesar de la gran herida que aunque cerrada y sin cicatriz quizás, no puede impedir que sigas expresándole a "tu único", tus cotidianidades, tus "día a día" e incluso tus grandes alegrías.

Tu escrito es ejemplificador, pues tus palabras nos hablan de ti... y lo que no dices nos hablan de "él" y siempre trato de imaginármelo, pienso en cómo sería su voz, su carácter, su amabilidad, su trato como esposo y como padre,... Y cada vez que leo lo que escribes medito en cómo podría yo lograr ser así, de modo que mereciera ser amado de esa forma.

El caso es que me dejas con la certeza de que "él" fue "un grande", fue "el hombre" que los hombres deberíamos esforzarnos por ser.

Un beso grande amiga Isabel, con muchísimo cariño. También a tus hijos y a tu familia toda.
Y un beso a Alonsito que es hermoso. Y gracias por compartirlo permitiendo que yo también experimente el emotivo placer de sus primeros pasos y su "dominio" del teléfono... Y su desayuno... Y su primer concierto de guitarra.... Y etcétera.

Y dile al colibrí que te visita, que vuele hasta Mar del Plata y me traiga una pequeña porción de esa magia de cariño que envuelve todo lo que tienes.

Orlando

.

noviembre 01, 2009

ENTRE el ODIO y mis AMORES, Mientrras Sorbo Mi Café

Es un gusto presentarles mi tercer libro
La presentación se realizó el
Día: 17 de noviembre de 2009
Hora: 16:30
Lugar: INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACIÓN DOCENTE Nº19
Dirección: ALMAFUERTE 575 MAR DEL PLATA

agosto 07, 2009

ÁGUAS DE MARÇO

Tema (Poesía y Música) del compositor: Tom Jobim
                                          Interpretación vocal: Elis Regina
  

É pau, é pedra, é o fim do caminho
É um resto de toco, é um pouco sozinho
É um caco de vidro, é a vida, é o sol
É a noite, é a morte, é um laço, é o anzol
É peroba do campo, é o nó da madeira
Caingá, candeia, é o Matita Pereira

É madeira de vento, tombo da ribanceira
É o mistério profundo, é o queira ou não queira
É o vento ventando, é o fim da ladeira
É a viga, é o vão, festa da cumeeira
É a chuva chovendo, é conversa ribeira
Das águas de março, é o fim da canseira
É o pé, é o chão, é a marcha estradeira
Passarinho na mão, pedra de atiradeira

É uma ave no céu, é uma ave no chão
É um regato, é uma fonte, é um pedaço de pão
É o fundo do poço, é o fim do caminho
No rosto o desgosto, é um pouco sozinho

É um estrepe, é um prego, é uma ponta, é um ponto,
É um pingo pingando, é uma conta, é um conto
É um peixe, é um gesto, é uma prata brilhando
É a luz da manhã, é o tijolo cegando

É a lenha, é o dia, é o fim da picada
É a garrafa de cana, o estilhaço na estrada
É o projeto da casa, é o corpo na cama
É o carro enguiçado, é a lama, é a lama

É um passo, é uma ponte, é um sapo, é uma rã
É um resto de mato, na luz da manhã
São as águas de março fechando o verão
É a promessa de vida no teu coração


É pau, é pedra, é o fim do caminho
É um resto de toco, é um pouco sozinho
É uma cobra, é um pau, é João, é José
É um espinho na mão, é um corte no pé
São as águas de março fechando o verão
É a promessa de vida no teu coração

É pau, é pedra, é o fim do caminho
É um resto de toco, é um pouco sozinho
É um passo, é uma ponte, é um sapo, é uma rã
É um belo horizonte, é uma febre terçã
São as águas de março fechando o verão
É a promessa de vida no teu coração

É pau, é pedra, é o fim do caminho
É um resto de toco, é um pouco sozinho
É pau, é pedra, é o fim do caminho
É um resto de toco, é um pouco sozinho

…..pau, …..pedra, …..fim do caminho
…. resto de toco, ….pouco sozinho
…..pau, …..pedra, …..fim do caminho
…. resto de toco, ….pouco sozinho


pedra

caminho
pouco
sozinho
pedra
caminho
pouco
sozinho
pedra
caminho
É pau…

–––––––––––––––

julio 11, 2009

DESATINO - Isabel Ramírez Carreón


Caramba, qué desatino
resulta amarte en secreto;
te juro que no adivino
tu interés en ser discreto.

¿Para qué tanto misterio
si los dos somos adultos,
y con extenso criterio
para asumir los asuntos?

Quiero conocer las causas
para fingir ser amigos,
comunicarnos con pausas
y besarnos sin testigos.

Si es timidez la razón
o por los malos consejos,
escucha tu corazón
y deja atrás los complejos.

Amémonos sin resabios
y quiéreme como quiero;
que si ya lo sabe Dios...
¡Qué lo sepa el mundo entero!



Isabel Ramírez Carreón
09/07/2009

julio 03, 2009

A QUIEN CORRESPONDA - Isabel Ramírez Carreón

.
Busco un amor que dé su ternura,
pura,
que me arrulle el alma con su encanto,
y canto.
Que suave acaricie mi quebranto,
santo
pues con reír y amar, mi locura
cura.

Sí, te busco a ti que cuando abrazas,
asas
y tu beso provoca fogoso
gozo…
en su deslizar en ardoroso
dorso,
más calor das a la piel, le engarzas
brasas.

Dime, ¿dónde estás? ¿Cuál es tu renombre,
hombre?
Si tu corazón quiere dueña,
sueña
y llámame "amor", aunque te asombre
el nombre.

¡Ay!, ¿quién me dirá que soy hermosa
diosa,
su anhelo de amante, su sosiego
ciego,
mezcla de suspiros de olorosa
rosa?

Sólo le pido A QUIEN CORRESPONDA...
¡Responda!



Isabel Ramírez Carreón
03/07/2009

junio 27, 2009

RIMA LXXIII - Gustavo Adolfo Bécquer


“...de la pobre niña a veces me acuerdo.”
G. A. Bécquer

Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.

La luz que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho;
y entre aquella sombra
veíase a intervalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.

Despertaba el día,
y, a su albor primero,
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:

—¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

*

De la casa, en hombros,
lleváronla al templo
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.

Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.

De un reloj se oía
compasado el péndulo,
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé un momento:

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

*

De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.

Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapiáronle luego,
y con un saludo
despidióse el duelo.

La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto:
perdido en las sombras
yo pensé un momento:

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

*

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.

Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos...!

*

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu,
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,

el dejar tan tristes,
¡tan solos los muertos!



                                                   Gustavo Adolfo Bécquer (1836 – 1870)